Cómo vivir con solo 100 cosas


Hoy en día, tanto por cuestiones de espacio en los pisos modernos como por la mentalidad más minimalista de la sociedad, somos muchos los que intentamos reducir la cantidad de objetos que necesitamos para vivir. Pero… ¿creéis que se puede vivir con solo 100 objetos?

Lo mejor para darse cuenta de que no necesitamos ni la mitad de nuestras posesiones es irse de viaje con mochila un buen tiempo. Tendrás un espacio muy reducido para solo llevar lo puramente esencial. Aun así, verás que tienes cosas que no usas, de modo que puedes ir analizando lo que es imprescindible y lo que no. Una vez de vuelta a tu vida “normal” te habrás vuelto minimalista sin quererlo. Empezarás a hacer cambios, sobre todo en tu armario. Viviendo con lo mínimo estaremos fomentando una vida más consciente y a la vez podremos focalizar nuestro dinero a objetivos que consideramos primordiales, pudiéndolos invertir en lo que realmente nos llena.

minimalismo consciente
Foto de info.faira.com

Cómo convertirse en minimalista

¿El primer paso para una vida más sostenible y minimalista? Vender tus cosas. Haz una limpieza a fondo de toda tu casa y quédate solo con lo imprescindible para vivir. El resto puedes darlo o (mejor) ponerlo a la venta fácilmente en páginas de segunda mano como https://www.compra-venta.es.

Verás como desprenderte de cosas es una actividad liberadora que te hará sentir genial. Fuera todas las camisetas que hace siglos que no llevas, fuera los “pongos” del salón, fuera el montón de cosméticos casi vacíos del baño, fuera los gadgets anticuados que no usas… No te cortes. Algunas personas minimalistas aplican las reglas del libro llamado El reto de las 100 cosas, para tener una referencia de lo que tirar y lo que no. La ventaja es que tú vas a ganas unos euros con lo que vendas y la gente que busca artículos baratos los podrá comprar cómodamente en secciones como la de ropa de segunda mano o la de tecnología: https://www.compra-venta.es/ipod-nano-16gb.

minimalismo reducir
Foto de wellandgood.com

Reducir con consciencia y con calma

El autor del libro que acabo de mencionar propone contar absolutamente todo lo que posees, incluyendo hasta los bolígrafos, para que te hagas una idea. Cuando te pones a contar lo que tienes antes de empezar el reto, te asustas. Quizás poseas 300 cosas. Quizás más. Antes de bajar a las 100, es mejor reducir a la mitad y luego ir bajando poco a poco.

Aunque no lo parezca, esta práctica engancha y puede ser que te obsesiones un poco a la hora de seguir reduciendo hasta el punto de volverte ultraminimalista. Para evitarlo, ten compasión de ti mismo, no te pongas la presión de tener que tener solo 100 objetos. Recuerda que la idea principal del reto es despertar la consciencia de la posesión de objetos.

Contrariamente, las personas realmente apegadas a los objetos que poseen pueden pasarlo mal a la hora de librarse de ellas. Es posible que les invada una cierta incomodidad y que durante unos días se sientan vacíos. Por suerte o por desgracia, forma parte de la terapia.

De esta forma nos alejaremos de la actitud consumista y desarrollaremos una actitud mucho más crítica a la hora de adquirir un objeto. Queremos eliminar el “comprar por comprar” de nuestras vidas, ¡recuerda que menos es más!